Patricia Beats Cancer!! Solo falta una cirugía



Mi hija Patricia es la mayor de mis tres hijos, tiene 45 años y es la madre de mis dos únicos nietos. Estudió oceanografía en  Fundación La Salle de Ciencias Naturales en la isla de Margarita, trabajó durante varios años en un proyecto científico en el que exploraban la fosa de Cariaco. Pero la  crisis económica y social en Venezuela dejó al proyecto sin financiamiento. Debido a esta crisis mi nieto mayor se fue del país a trabajar para poder ayudar a su familia en Venezuela. Esto tuvo una enorme incidencia emocional sobre ella, causándole altos niveles de angustia y desesperación.

52596574_1605861464778655_r.jpeg
Unos meses después, en junio de 2019, comenzó a presentar intensos dolores abdominales, tuve que llevarla de emergencia al Hospital Luis Ortega porque ir a una clínica privada estaba fuera de nuestro alcance, como lo está para la gran mayoría de venezolanos. Le hicieron unos estudios de imágenes y me dijeron que debían operarla de emergencia porque tenía peritonitis. Mis hijos jamás habían presentado serios problemas de salud, nunca habían estado hospitalizados, ésta situación, por lo tanto, era algo inesperado e inusual. Al salir del quirófano, el cirujano explico que le habían extraído un gran tumor causante de la ruptura del colon y había que hacerle una biopsia. También me dijo que su situación era muy delicada, hubo que hacerle una colostomía y le sacaron más de un litro de líquido de la cavidad abdominal. Su pronóstico era reservado, debíamos esperar a ver si resistía las primeras 24 horas.  Sin embargo, esas 24 horas se convirtieron en catorce días, durante los cuales fue intervenida un total de siete veces en el quirófano para lavados quirúrgicos, siempre con el mismo pronóstico: “vamos a ver si supera las 24 horas”. 

Para entonces, mi hija no podía ser intervenida otra vez debido a la fragilidad de su cuerpo, pero aun tenia liquido infectado en su cavidad abdominal. Conectada a una terapia de VAC por tres semanas, sin poder moverse y recibiendo fuertes tratamientos de antibioticos comenzó a mejorar. En el transcurso de esas tres semanas, recibimos el resultado de la biopsia que confirmaba que el tumor, en efecto, era un carcinoma en el colon sigmoide. Para mí eso fue impactante, en mi familia no habíamos sufrido jamás de cáncer, en general siempre hemos sido muy sanos. Mi preocupación mayor era como lo iba a tomar Patricia, así que le pedí a uno de los cirujanos que me acompañara y juntos le diéramos la noticia. No es algo fácil de decir y menos a tu hija, ella se lo tomó con absoluta calma, lo asumió muy tranquilamente y se dedicó a recuperarse y a prepararse para la quimioterapia.

52596574_160588801583896_r.jpegPatricia estuvo hospitalizada por un período de cinco semanas, en  el hospital central de la ciudad de Porlamar, lo cual es realmente indescriptible. Cualquier venezolano sabe o se imagina lo que esto significa, lo precario de los servicios, de las instalaciones, la falta de medicamentos, los familiares de los pacientes se ven en la obligación de suministrar todo, desde sábanas hasta medicamentos y material de quirófano e inclusive ventiladores. Sin embargo, el personal de salud, desde el portero, las enfermeras, hasta los cirujanos especialistas, son unos superhéroes, su vocación de servicio  y su entrega la levantaron de esa cama.  Debido a la cantidad de intervenciones y al tamaño de la herida fue dada de alta con cierre diferido de abdomen y una colostomía. Pesando 35 kilos tuvo que enfrentar un difícil y costoso proceso de quimioterapia. Patricia nunca perdió el ánimo, jamás se detuvo, nunca pensó que no lo lograría, no tenía miedo, su actitud positiva la hizo  mejorar cada vez más, y realmente ha sido un ejemplo de fortaleza para todos. Así, poco a poco, con una colostomía, con el abdomen abierto y recibiendo quimioterapia, fue ganado peso a pesar de las náuseas, de la incomodidad y del dolor. Y así mi hija Jedi, súper guerrera y luchadora ¡¡venció al cáncer!! ¡¡Superó una peritonitis!! De catorce pacientes que ingresaron con peritonitis en el periodo en el que ella estuvo hospitalizada solo ella sobrevivió, su fortaleza, sus ganas de vivir y su amor por sus hijos la mantuvieron aquí.

52596574_1605513103452203_r.jpeg
Todo este proceso del hospital y de la quimioterapia, lo pudimos enfrentar gracias al apoyo de nuestros familiares y amigos, quienes no solo nos ayudaron económicamente, si no que también fueron muy importantes en su recuperación emocional. Hoy Patricia se encuentra en espera de su cirugía de reconexión de tránsito intestinal y cierre de abdomen. Pero la intensificación de la crisis de los servicios sumado a  la crisis del COVID, anulan la posibilidad de hacerlo en el hospital.  Realizar en una clínica privada una intervención como la que Patricia necesita es económicamente imposible para nosotros, como lo es para la inmensa mayoría de venezolanos. Por esta razón y con el apoyo de mi hija menor Isabella quien reside actualmente en Barcelona España, recurrimos a este método para devolverle la normalidad a mi hermosa hija mayor,  para que termine este duro proceso por el  que ha transitado como una auténtica guerrera de la vida, y pueda seguir haciendo ciencia, sembrando plantas y educando a sus hijos, porque como ella dice “la vida es como un prisma, lleno de colores  y formas distintas, solo necesitamos estar vivos para encontrar, el color, la forma o el camino para hacerlo mejor”. 
52596574_1605888299241097_r.jpeg

                         

                                                                                                   

My daughter Patricia is the oldest of my three children; she is 45 years old and the mother of my only two grandchildren. She studied oceanography at La Salle Foundation for Natural Sciences on Margarita Island, and worked for several years on a scientific project exploring the Cariaco Basin. But the economic and social crisis in Venezuela left the project without funding. Because of this crisis my eldest grandson left the country in order to work so that he could help his family in Venezuela. This had a huge emotional impact on her that led to high levels of anguish and despair.

52596574_1605888473733499_r.jpeg

A few months later, in June 2019, she began to present intense abdominal pain, I had to take her to the Luis Ortega Hospital in an emergency because going to a private clinic was out of our reach, as it is for the vast majority of Venezuelans. They did some imaging studies and told me that they had to immediately operate her because she had peritonitis. My children had never had any serious health problems; they had never been hospitalized, so for us, this situation was totally unexpected and unusual. When she came out of the operating room, the surgeon explained that a large tumor, that had caused the colon to rupture, had been removed, and a biopsy had to be carried out. He also told me that her situation was very delicate, she had to have a colostomy, and more than a liter of fluid was taken from her abdominal cavity. Her prognosis was reserved, we had to wait to see if she would resist the first 24 hours.  However, those 24 hours turned into fourteen days, during which she was operated seven times in the operating room for surgical washings, always with the same prognosis: "let's see if she resists the next 24 hours". 

By then, my daughter could not be operated on again due to the fragility of her body, but she still had infected fluid in her abdominal cavity. Connected to a VAC therapy for three weeks, unable to move and receiving strong antibiotic treatments she started to improve. During those three weeks, we received the result of the biopsy which confirmed that the tumor was indeed a carcinoma in the sigmoid colon. That was shocking news for me, we had never suffered from cancer in my family, in general terms we have always been very healthy. My biggest concern was how Patricia was going to take it, so I asked one of the surgeons to come with me to tell her the news. This is not an easy thing to tell anyone, less so to your daughter; she took it in her stride, assumed it very calmly and dedicated herself to recovering and preparing for chemotherapy.

Patricia was hospitalized for a period of five weeks, in the central hospital of the city of Porlamar, this is a truly indescribable experience. Any Venezuelan knows or can imagine what this means, the precariousness of the services, of the facilities, the lack of medicines, the relatives of the patients are forced to provide everything from sheets to medicines and surgical equipment and even electric fans (the air condition system doesn’t work). However, the health personnel, from the doorman, the nurses, to the specialist surgeons, are superheroes, their vocation of service and their dedication raised her from that bed.  Due to the number of interventions and the size of the wound, she was discharged with deferred closure of the abdomen and a colostomy. Weighing 35 kilos she had to face a difficult and expensive chemotherapy process. Patricia never lost heart, never stopped, never thought she wouldn't make it, wasn't afraid, her positive attitude made her get better and better, and she has really been an example of strength for all of us. So, little by little, with a colostomy, with her abdomen open and receiving chemotherapy, she gained weight despite the nausea, discomfort and pain. And so my Jedi daughter, a super warrior and fighter, beat cancer!! She overcame peritonitis! Out of fourteen patients who were admitted with peritonitis during the period she was hospitalized, only she survived. Her strength, her will to live and her love for her children kept her here.

We were able to face this whole process of the hospital and the chemotherapy thanks to the support of our family and friends, who not only helped us economically, but were also very important for her emotional recovery. Today Patricia is waiting for a surgery that will reconnect her intestinal transit and close her abdomen. But the deterioration of the services, added to the COVID calamity, cancel out the possibility of doing it in the hospital.  Performing an intervention like the one Patricia needs in a private clinic is economically  impossible for us, as it is for the vast majority of Venezuelans. For this reason, and with the help of my youngest daughter Isabella who lives in Barcelona, Spain, we resort to this method to return my beautiful daughter to normal, so that she can finish this hard process she has gone through as a true warrior of life, and can continue doing science, growing plants and educating her children, because as she says "life is like a prism, full of different colors and shapes, we just need to be alive to find the color, the shape or the path to make it better”.
 

Donations

 See top
  • Gordon Taylor 
    • €50 
    • 8 hrs
  • Fabel Avila 
    • €50 
    • 9 hrs
  • leonardo hemaro 
    • €5 
    • 1 d
  • Anonymous 
    • €20 
    • 1 d
  • grgt rtgrtg 
    • €12 
    • 1 d
See all

Organizer

Isabella Rengifo Garcia 
Organizer
Barcelona, CT, Spain
  • #1 fundraising platform

    People have raised more money on GoFundMe than anywhere else. Learn more

  • GoFundMe Guarantee

    In the rare case that something isn’t right, we will refund your donation. Learn more

  • Expert advice, 24/7

    Contact us with your questions and we’ll answer, day or night. Learn more